SNF en la banca: del gasto percibido a inversión estratégica medible.

Desde hace varios años, los servicios no financieros (SNF) en la banca han sido considerados un complemento a la actividad crediticia, en algunos casos se asociaron a iniciativas de responsabilidad social corporativa; en otros, a herramientas de posicionamiento o fidelización.

Sin embargo, el entorno competitivo actual exige un análisis un poco distinto. A partir de la experiencia en implementación de modelos de servicios no financieros en bancos de América Latina, del reporte de tendencias internacionales y del benchmarking realizado en más de 100 instituciones financieras alrededor del mundo por WOKI, se observa un patrón claro: los servicios no financieros no fallan por falta de impacto; fallan cuando no se estructuran ni se miden con lógica de negocio.

Cuando no están vinculados a indicadores financieros concretos, se perciben como gasto. Cuando se gestionan estratégicamente, se convierten en inversión.

Integración al core bancario

Los SNF comprenden soluciones empresariales de valor agregado: información especializada, herramientas digitales, formación, asesoría, consultoría, redes de negocio y acompañamiento sectorial. No sustituyen al crédito ni a los productos financieros; los potencian.

Hace algunos años, la conversación giraba en torno a su aporte reputacional. Hoy debe girar en torno a su contribución directa al core bancario.

Esto implica formular preguntas técnicas y que puedan ser medibles:

•             ¿Mejoran la calidad del portafolio de crédito?

•             ¿Incrementan la retención?

•             ¿Aumentan el ticket promedio?

•             ¿Generan ingresos directos?

•             ¿Reducen riesgo?

La evidencia internacional y el análisis comparativo demuestran que los bancos que integran adecuadamente servicios financieros y no financieros logran retornos en el corto y mediano plazo, impulsados principalmente por cuatro motores: mayor ingreso por intereses, mayor profundidad relacional, mayor lealtad y menor riesgo crediticio.

La clave no radica en la cantidad de servicios ofrecidos, sino en su diseño estratégico y en su correcta medición.

Estructura de medición estratégica

Para convertir el impacto en gestión, es necesario organizar la medición en ámbitos vinculados directamente al desempeño financiero del banco.

ÁMBITO ESTRATÉGICOOBJETIVO DE NEGOCIOINDICADORES CLAVEIMPACTO FINANCIERO ESPERADOPRIORIDAD
Portafolio de CréditoCrecimiento con calidad• Crecimiento cartera SNF
• Ticket promedio
• Rotación crediticia
• NPL
Mayor volumen con menor deterioroAlta
Retención y ProfundidadIncrementar valor de vida del cliente• Retención
• Productos por cliente
• Ventas cruzadas
• NPS
Mayor permanencia y vinculaciónAlta
Adquisición y CrecimientoCaptación estratégica• Nuevos clientes vía SNF
• Variación adquisición
• Saldos promedio
Reducción costo de adquisiciónMedia avanzada
Monetización DirectaGenerar ingresos no financieros• Fees consultoría
• Membresías
• Ingresos por alianzas
Cobertura de costos y margen adicionalMedia
Desempeño DigitalPosicionamiento y alcance, especialmente al inicio• Engagement
• Conversión
• SEO
• UX/UI
Mayor visibilidad estratégicaComplementaria  

Tabla 1. Matriz resumen de indicadores estratégicos.

Lineamientos técnicos de implementación

  • Seleccionar inicialmente un indicador por ámbito.
  • Establecer línea base previa a la implementación.
  • Medir resultados periódicamente.
  • Vincular resultados al comité de negocio.
  • Ajustar el modelo de SNF en función de desempeño.

Monetización y retorno sobre la inversión (ROI)

Los servicios no financieros deben evaluarse bajo criterios de retorno sobre la inversión (ROI). Esto implica analizar: costos de diseño e implementación, costos operativos recurrentes, ingresos directos generados y el impacto indirecto en cartera, retención y adquisición.

En los modelos más avanzados, el retorno no proviene únicamente de la monetización directa, proviene del efecto combinado de varios indicadores en crecimiento del portafolio, mayor profundidad relacional y reducción del riesgo. La monetización es relevante, el impacto estratégico es determinante.

Cuando los SNF se integran al modelo de negocio y se gestionan con indicadores financieros claros, dejan de ser un gasto operativo y se consolidan como una inversión estratégica con retorno tangible para el banco.

Juan Francisco Mejía Betancourt

Consultor internacional en estrategia y proyectos, CEO WOKI

España